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Cuándo hay que cambiar la paleta

No hay una fecha de vencimiento escrita en la caja de una paleta de pádel, y cualquiera que te diga "cambiala cada tantos meses" te está dando un número inventado. Lo que sí existe son señales concretas, y conviene mirarlas en vez de guiarte por el calendario.

Las señales que sí importan

  • La pelota sale más lenta que antes, con el mismo golpe de siempre. Es la señal más clara de que el núcleo perdió elasticidad — se "cansó" de absorber y devolver impactos, y ya no rebota como al principio. Pasa antes en paletas que se usan varias veces por semana.
  • Aparecen grietas, aunque sean chicas, sobre todo cerca del borde o del marco. Una grieta no siempre se ve a simple vista: si escuchás un sonido distinto al pegar (más sordo, menos "seco") vale la pena revisar de cerca.
  • Se despega o se hincha algo de la cara. Se siente como una burbuja chica o un sector que suena hueco al tocarlo. Es una delaminación: la fibra se separó del núcleo en ese punto, y esa zona ya no devuelve energía como el resto de la cara.
  • Los golpes de marco se sienten cada vez más blandos o más ruidosos de lo que se sentían antes con la misma paleta.

Cualquiera de estas cuatro cosas es motivo suficiente para cambiar, sin importar cuántos meses tenga la paleta.

Lo que NO es motivo para cambiar

Que salga un modelo nuevo de la misma marca, o que un jugador profesional cambie de paleta, no es una razón funcional — es marketing, y está bien reconocerlo así. Si tu paleta actual sigue pegando como el primer día y no tiene ninguna de las señales de arriba, no hay nada que "se esté perdiendo" por seguir usándola.

De qué depende el tiempo real

Acá sí, como en casi todo esto, la respuesta honesta es "depende":

  • Cuánto jugás. Alguien que juega tres veces por semana va a notar el desgaste mucho antes que alguien que juega una vez cada quince días — no por calendario, sino por cantidad real de impactos.
  • Qué tan fuerte pegás. Un juego de mucha potencia castiga más la cara y el núcleo que un juego de construcción y colocación.
  • Cómo la cuidás. Guardarla en una funda, no dejarla al sol dentro del auto y no pegarle a la reja o al piso de bronca alarga bastante la vida útil — el calor extremo es, en particular, uno de los factores que más acelera la delaminación.

La regla práctica

Si notás que estás pegando igual de fuerte que siempre y la pelota vuelve más corta, o si ves o sentís cualquiera de las señales de arriba, es momento de cambiar — tenga la paleta seis meses o tres años. Si no notás nada de eso, no hay apuro, aunque haga tiempo que la tenés.